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Cerrajeros Urgentes
Todos los días abrimos y cerramos la puerta del garaje por lo menos dos veces al día y a pesar de que ésta, muy seguramente, no tenga bisagras o cerraduras muy visibles, si las tiene y requieren los mismos cuidados que el resto de las cerraduras de la casa.
Cuando comenzamos a notar ciertos desperfectos en la puerta lo primero que pensamos es en llamar a un cerrajero, pero resulta que en la mayoría de los casos no son daños serios sino que por el contrario, son fallas menores que podemos identificar en casa y resolverlas nosotros mismos sin necesidad de llamar a un cerrajero.
Tips sobre la reparación de puertas de garaje
Aunque las grades fallas van a necesitar un cerrajero profesional, sigue estos pequeños consejos para que puedas identificar las fallas que es posible reparar por ti mismo:
Identifica bien la falla para que sepas exactamente qué es lo que hay que reparar con exactitud, revisa cada parte de la puerta, de este modo sabrás cual es la magnitud del daño y si realmente puedes repararlo tú mismo o necesitas ayuda profesional.
Trata de conocer bien todas las características de tu puerta ya que casi todas las puertas de garaje son diferentes y tienen sus características particulares. Conocerla bien te ayudará a identificar fácilmente la falla.
Ten presente el material del que está hecho la puerta, seguramente lo necesitarás cuando comiences la reparación, o al menos te ayudará mucho saberlo.
Procura mantener las vías o rieles limpias y si en tu revisión resulta que están llenas de polvo o de óxido o tienen algún objeto atravesado, debes retirarlo ya que esto es lo que puede ocasionar que la puerta no se desplace bien.
Verifica que los sensores estén alineados, por el uso tienden a moverse y desajustarse, en este caso con alinearlos nuevamente será suficiente. No te preocupes que es una tarea sencilla y rápida. Bastará con un destornillador y colocar el sensor nuevamente en su lugar, esto resolverá el problema de las puertas que no cierran.
Si los sensores están bien, verifica el motor de la puerta, si hay algún cable suelto lo que debes hacer es volver a conectarlos, no te preocupes que los cables delgados no tienen corriente.
Verifica la conexión del botón de abrir y cerrar la puerta, si tiene algún cable suelto posiblemente tampoco funcione.
Fijar las piezas sueltas: Si en la revisión encontraste alguna pieza que está floja o que no está lo suficientemente ajustada, no te preocupes, simplemente ajústala y seguramente se solucionará tu falla.
Recuerda lubricar todas las piezas móviles como resortes, rodillos y bisagras de la puerta con un aceite todo uso por lo menos una vez al año, si encuentras que los rodillos ya están muy desgastados vas a necesitar reemplazarlos, pero no te preocupes que también puedes hacerlo tú mismo.
Normalmente si tu sistema es automático vas a necesitar un lubricante más espeso que debes aplicar por toda la cadena o mecanismo de tornillo.
Verifica que las vías estén alineadas con los rodillos, de lo contrario ajústalas usando un martillo y un bloque de madera, para ello afloja los tornillos, coloca el bloque de madera y golpea hasta que estén alineadas y ya luego puedes apretar nuevamente los tornillos asegurándote que realmente las vías queden alineadas con los tornillos.
Recuerda que el elemento más importante que debes tener en cuenta es la prevención, realizando revisiones periódicas por lo menos una o dos veces al año, aseguraras la vida de tu puerta y garantizarás su correcto funcionamiento por mucho más tiempo y además te evitarás tener que hacer reparaciones mayores a futuro.

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